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UN PASTOR CRIMINAL No siempre finaliza un SUEÑO DE TARJETA VERDE

by Allison Avent, Of Counsel  |  Queen City Immigration Law  |  704-500-2075

Una persona puede convertirse en un Residente Legal Permanente (“LPR”) en los Estados Unidos por uno de dos medios: ajustando su estatus u obteniendo una visa de inmigrante en una oficina consular extranjera. El ajuste de estatus es aplicable a individuos que ya han entrado legalmente en el país, como por ejemplo con una visa de turista. En cambio, las visas de inmigrantes son usadas para aquellos que están fuera de los Estados Unidos. En todo caso, en ambos escenarios uno de los requerimientos para recibir la “green card”es ser admisible.

El Acta de Inmigración y Nacionalidad (INA, por sus siglas en inglés), sección 212(a)(2), especifica varias clases de extranjeros que son inadmisibles y, por tanto, inelegibles para convertirse en Residentes Legales Permanentes. Uno de estos grupos son las personas que han cometido ciertos tipos de crímenes, sin importar si ellos han sido condenados por dichos crímenes. Ahora bien, para ser considerado inadmisible no se requiere de una condena (una sentencia formal de culpabilidad que recae sobre una persona extranjera y que es dictada por una corte); por otro lado, la mención de una condena en un antecedente penal no significa automáticamente que la persona nunca pueda convertirse en Residente Legal Permanente.

En primer término, hay ciertos tipos de crímenes que, incluso contando con una condena, no hacen que la persona que los cometió sea inadmisible. Tal suele ser el caso de ofensas menores como una agresión con lesiones, exceso de velocidad o conducir bajo la influencia del alcohol. Por otra parte, los denominados crímenes que implican depravación moral (Crimes Involving Moral Turpitude), así como los delitos de narcotráfico pueden causar que a la personas que los cometió le sea negada la “green card”, incluso sin un juicio formal de culpabilidad.

El término “Crímenes que Involucran Depravación Moral” (CIMT, por sus siglas en inglés) tiene un significado amplio y no es muy bien definido en los estatutos o casos judiciales. Sin embargo, en opiniones emitidas por la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) se describe la depravación moral como una conducta que conmociona la consciencia pública por ser inherentemente baja, vil o depravada, además de contraria a las reglas de moralidad y los deberes que existen y deben prestarse entre los hombres, bien sea al prójimo o la sociedad en general. Este término legal impreciso ha conducido a muchas cortes y jueces a considerar que diversos crímenes caen bajo la categoría de aquellos que constituyen una depravación moral mientras que otros no, a pesar de que ser similares, pero en diferentes estados y teniendo diferentes elementos.

La determinación sobre si una ofensa cometida o condenada es un CIMT es compleja y requiere analizar en cada caso tanto los hechos como el estatuto criminal relevante. Pero incluso si se encuentra que un optante para el estatus de Residente Legal Permanente cometió un CIMT o un delito de narcotráfico, ello no significa que las puertas estén cerradas para siempre. El Derecho Migratorio, específicamente el INA 212(h), proporciona métodos para pedir al gobierno una exención. Sin embargo, obtener una exención no es un esfuerzo trivial y requiere tener un conocimiento detallado de las leyes de inmigración, así como pericia en la formulación de argumentos legales-fácticos fuertes.

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